A MODO DE INTRODUCIÓN

A MODO DE INTRODUCCIÓN

Alguna vez leí la frase "piedra que corre, no coge moho". Se refiere por supuesto a que si una persona cambia constantemente, pues le es difícil crecer como persona.
Honestamente creo que está errada. Claro que la piedra que corre coge moho y flores y escupitajos y cosas que ni te imaginas.
Soy originaria del Perú, he vivido cinco años en Francia, durante los años 80, diez en Finlandia y ahora me encuentro en Filipinas (¿Se han dado cuenta que vivo en países que empiezan con "f"? ¿Qué me tocará luego? ¿Fiyi?) Creo que eso me da autoridad para decir que los viajes sí que te hacen crecer como persona, por lo menos te dan una actitud zen necesaria para soportar esas diferencias culturales que te hacen ver la vida a cuadritos. Y aunque acepto que directamente los viajes no influencian en mi obra, sí que tienen una gran influencia en mi vida y por consiguiente en la manera como veo las cosas.

Las partes de este blog serán por ahora 4. La primera serán las nuevas cartas finlandesas (así las tendré todas en orden), la segunda "Chica cosmo" que hablará de viajes y choques culturales en general. Luego pretendo escribir “Una Latinoamericana en París” En donde obviamente contaré mis experiencias viviendo en esa ciudad y también incluiré lo que vivo ahora en Filipinas, que me he animado a titula "Dónde vas con mantón de Manila", una frase de "La verbena de la Paloma" (Para que vean qué culta soy) . Quizá luego me anime a escribir lo vivido al regresar a Perú, luego de mis años parisinos. Porque vuelvo a repetir que los viajes te cambian y ves en tu propia cultura, lo que antes no veías.
No pretendo dar clases de comunicación intercultural en este blog, solo compartir mis experiencias, de manera amena, porque es mejor reír que llorar en ciertos momentos de la vida. Y si de cuando en cuando caigo en estereotipos, pues pido disculpas. Espero que lo disfruten.

lunes, 18 de febrero de 2013

DONDE VAS CON MANTÓN DE MANILA 13: PARA (SOBRE)VIVIR EN FILIPINAS 4, VIAJAR CON ANIMALES.


Pues lo primero es lo primero: viajar con animales es quizá más difícil que viajar con  niños. El papeleo es más complicado de lo que yo pensaba. Pero es que tuve una mala experiencia dejando a mi perrito en Perú (el famoso Asterix), que decidí viajar con mis gatos SÍ O SÍ.
Antes de hacerlo me metí en internet a averiguar sobre veterinarios y las historias son terroríficas. Desde animales que van por una vacuna y que terminan con alguna enfermedad rara, hasta agujas inmensas utilizadas en un pobre hámster.  Por suerte también daban consejos sobre buenos lugares.
No van a conseguir una super veterinaria aquí, todas tiene algo en contra. Sin embargo algunas son más confiables que otras. Yo elegí “Vets in practice” simplemente porque tengo mi “high mantenence cat”, que fue tan inteligente que se las ingenió para abrir la ventana del balcón… y tan tonto para saltar por ella. Resultado: la cadera rota y daño neurológico que le impide entender la diferencia entre querer hacer y realmente hacer las necesidades. En otras palabras los “accidentes” en mi casa están a la orden del día. “Vets in Practice” es la única veterinaria en Manila que tiene una terapeuta para rehabilitar animales accidentados. La mayoría de sus clientes son por supuesto perros, lo que convirtió a Lalo en la estrella del lugar. Por otro lado los gatos filipinos son muy pequeños (¡Adorables!) y mi inmenso gato finlandés los impresionaba. Gracias a la buenísima Sheila, Lalo ahora camina mucho mejor y por lo menos pide que lo lleven al baño, pues ha comprendido que si se va solo, lo más probable es que deje huellas en el camino (les dije: el daño neurológico le ha afectado el querer y hacer, no ve la diferencia). 

Por otro lado esta veterinaria tiene también un hotel de animales, farmacia, etc. lo que facilita las cosas. La estrella del lugar es el doctor Nielsen Donato, pero les aseguro que todos son muy buenos (claro, según los estándares filipinos. A mi pobre Micha la diagnosticaron con FHV – sí, sida de gatos – y cuando llego a Finlandia resulta que no tiene nada). Todos aman a los animales (inclusive hay algunos que “viven” en la clínica, que fueron recogidos de la calle por la dueña) y tratan de dar el mejor servicio posible, con mucha paciencia y buenos consejos.
Un hotel que les recomiendo Para cuando recién lleguen es el OakwoodPremier Joy-Nostalg Center, que acepta animales. Claro, no es barato, pero el servicio es buenísimo y realmente no se hacen problemas con los animales, los tratan  como un verdadero cliente más.
Si viajan con perros no tendrán problema, en este país se adora a los perros y se encuentra fácilmente de todo para ellos, inclusive en los supermercados. Si viajan con gatos… es otro cantar. Aquí pareciera ser que se desprecia a los pobres felinos, casi no se consigue comida para ellos y si hay todo tiene pescado. Y los que tenemos gatos sabemos que eso de que les gusta el pescado es para muchos, un falso mito. A los míos les gusta sobre todo la carne (especialmente a la exquisita Micha, que paradójicamente come como pajarito) y me resultaba muy difícil conseguirles una comida que les agrade. 

Una tienda que ofrece muy buena variedad de cosas para gatos es Bow & Wow. Los precios son un poco altos, comparados con otros lugares, pero vale la pena, porque es el único lugar que por ejemplo vende esos sprays con feromonas (tanto para perros como para gatos) que relaja a las fieras.
Si más bien estando aquí se animan a tener una mascota les aconsejo que no compren en las tiendas. Como no hay regulaciones en cuanto a la cría de animales, la mayoría tienen las desastrosas “granjas de animales” y ya se sabe que los pobres animalitos nacidos así no solo tienen por lo general problemas de salud, sino también problemas mentales y de socialización. Nada más de ver lo triste que se ven en las vitrinas de las tiendas, uno se puede dar cuenta. Lo más aconsejable es ir a instituciones como CARA , en la que adopté a mi linda Muning (La encontraron en una caja de zapatos junto con sus hermanitos). 

Sobre todo si quieren un gato. La verdad es que tienen más gatos que perros, así que si piensan en uno, puede resultarles difícil. Por eso y sobre todo si lo que les interesa es un perro de raza, les recomiendo que vayan a las veterinarias a preguntar. Generalmente un criador serio les da a sus animales un buen seguimiento, eso quiere decir que tienen un doctor de confianza, por lo que las veterinarias les pueden recomendar criadores que ellos conocen. Eso sí, la gente aquí prefiere perros pequeños, son los que más abundan, por lo que quizá les resulte difícil conseguir un perro grande, si les interesa.
Si prefieren un gato, pues CARA es la mejor opción, además así ayudan a la superpoblación de gatos callejeros que hay en esta ciudad. A menos que les ocurra lo que a muchos: que encuentren el gato en la calle. Es lo que me pasó dos semanas después de adoptar a Muning. Mi hija vino con un gatito recién nacido que su profesora encontró literalmente en la basura. E historias así son fáciles de encontrar lamentablemente. Por eso les recomiendo que si pueden, se adopten un gatito filipino. Son pequeños y lindos, si no miren la foto de mi Kiko.

Y bueno, finalizo este artículo confesando que fui a Filipinas con 2 gatos… y regresé a Finlandia con 4.

2 comentarios:

  1. Mi querida Tanya, tiempo hacía que no te visitaba y hoy tuve ganas de hacerlo. Qué bueno que lo hice pues, te diré, amiga entrañable, que me fascinó este relato donde queda expuesta tu buena esencia, quien ama a los animales, conoce el verdadero amor. Quiénes mejor que ellos para agradecerte tan generosamente, un plato de comida, un mimo, una caricia. Y sí, me encantó leerte, porque además, tu narrativa es fluida, amena, con un toque de humor, tiene todos los condimentos para que el lector desee seguir leyendo. Respecto a los viajes (tu introducción en este blog, pienso igual que vos, viajar es aprender, descubrir, ver la vida de otro modo ya que de idiosincrasias se trata. Yo no he viajado mucho, sí en mi país pero,ay, Tania, tuve la dicha de conocer Cuzco, Machu Picchu, Lima...Regresé enamorada del Perú, ni qué decir de sus gentes, un pueblo maravilloso que me acogió con mucho cariño. DIOS quiera que pueda regresar, un mes me resultó insuficiente para conocer todas las bellezas de Lima, también me quedaron platos sin probar. Actualmente intento escribir una novela con mis experiencias en Perú. DIOS te bendiga, por peruana y por amar a nuestros hermanos de cuatro patas. Con todo mi cariño, te dejo un abrazo y besos ¿Me recordarás o ya te olvidaste de mi?

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    1. Y qué gusto que me visites, Myrian. Estás en facebook? te voy a buscar para seguir en contacto. besos

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