A MODO DE INTRODUCIÓN

A MODO DE INTRODUCCIÓN

Alguna vez leí la frase "piedra que corre, no coge moho". Se refiere por supuesto a que si una persona cambia constantemente, pues le es difícil crecer como persona.
Honestamente creo que está errada. Claro que la piedra que corre coge moho y flores y escupitajos y cosas que ni te imaginas.
Soy originaria del Perú, he vivido cinco años en Francia, durante los años 80, diez en Finlandia y ahora me encuentro en Filipinas (¿Se han dado cuenta que vivo en países que empiezan con "f"? ¿Qué me tocará luego? ¿Fiyi?) Creo que eso me da autoridad para decir que los viajes sí que te hacen crecer como persona, por lo menos te dan una actitud zen necesaria para soportar esas diferencias culturales que te hacen ver la vida a cuadritos. Y aunque acepto que directamente los viajes no influencian en mi obra, sí que tienen una gran influencia en mi vida y por consiguiente en la manera como veo las cosas.

Las partes de este blog serán por ahora 4. La primera serán las nuevas cartas finlandesas (así las tendré todas en orden), la segunda "Chica cosmo" que hablará de viajes y choques culturales en general. Luego pretendo escribir “Una Latinoamericana en París” En donde obviamente contaré mis experiencias viviendo en esa ciudad y también incluiré lo que vivo ahora en Filipinas, que me he animado a titula "Dónde vas con mantón de Manila", una frase de "La verbena de la Paloma" (Para que vean qué culta soy) . Quizá luego me anime a escribir lo vivido al regresar a Perú, luego de mis años parisinos. Porque vuelvo a repetir que los viajes te cambian y ves en tu propia cultura, lo que antes no veías.
No pretendo dar clases de comunicación intercultural en este blog, solo compartir mis experiencias, de manera amena, porque es mejor reír que llorar en ciertos momentos de la vida. Y si de cuando en cuando caigo en estereotipos, pues pido disculpas. Espero que lo disfruten.

martes, 19 de noviembre de 2013

MOVIMIENTO MUNDIAL DE MODERADOS RADICALES (MMMR)

Como feminista, estoy harta de que se me identifique con esas “cosas” que odian a los hombres y que piensan que ser feminista es cortarse el pelo y escupir en la calle. Como católica me revienta que piensen que soy parte de grupúsculos oscuros como el Opus Dei.  Como izquierdista, me molesta que cuando invito a alguien a casa y ve la estatuilla del tío Lenin en el salón, inmediatamente me lance una mirada que pareciera decir “en cuanto salga de esta casa, ¡la denuncio a la CIA por terrorista!”. Igual pasa con algunos amigos musulmanes que están cansados que los crean fundamentalistas.  ¿No les han ocurrido experiencias similares? Cualquiera que sea la posición ideológica, o política, las personas que no están enteradas del asunto, siempre nos identifican con las minorías más radicales.  Y lo curioso es que como digo, por lo general, estos grupos NO nos representan para nada pues son una MINORÍA. ¿Qué ocurre entonces? Pues que al no ser mayoría, se organizan muy bien, sobre todo económicamente, aprovechan todo espacio disponible y hacen mucho ruido para poder llamar la atención. Y en general lo logran. Así pues, en un país luterano como Finlandia, prácticamente están presentes sólo los del Opus Dei y como los luteranos poco saben de la religión católica, creen que todos cojeamos del mismo pié. Igual pasa con ciertos grupúsculos islámicos en países occidentales. Y se crean odios y desconfianza.
                             Y mientras tanto, ¿qué pasa con nosotros, con la mayoría? Ese es otro problema. Las mayorías, de cualquier grupo que sea, por lo general somos muy respetuosos de las diferencias, inclusive dentro de nuestros propios grupos. Entonces, por más que no estemos de acuerdo, los dejamos existir, les damos su espacio, movemos la cabeza comprensivamente ante sus ideas extremistas… y antes de que nos demos cuenta, ya nos están representando. ¿Pero cómo?, ¿no que eran minoría? ¿Y de dónde sacaron el dinero? ¿Y cómo se consiguieron esos contactos? ¿Y QUIÉN LES DIO PERMISO DE REPRESENTARNOS? Y es que mientras nosotros defendíamos la “libertad de expresión”, ellos se tomaron la libertad de expresarse en la voz más alta que sus escasas gargantas les permitían.
                             Y yo digo ¡basta ya! ¿Porqué dejarnos “representar” por grupos que para nada forman parte de lo que la REAL mayoría piensa? MODERADOS DEL MUNDO UNÁMONOS: Defendamos nuestro derecho a ser grises, a ser blandos, a ser tibios, porque JAMÁS los extremos han sido buenos y muchos ejemplos tenemos en la historia que lo comprueban. Atrevámonos a reclamar nuestro espacio, a gritarles a la cara que ellos no representan nada más que sus propios intereses, a identificarnos abiertamente, con orgullo, a la ideología a la pertenecemos y decir que somos MODERADOS y respetamos que los otros también lo sean.
                             Porque ser grises, ser blandos, ser tibios, ser moderados no debe significar ser pasivos, tomemos activamente el espacio y la ideología propia, seamos realmente mayoría. ¿Quién dice que las religiones deben ser intolerantes? ¿Quién dice que hay razas superiores? ¿Quién dice que occidente es mejor que oriente? ¿Ustedes piensan así? La mayor parte del mundo no lo piensa, entonces ¿Porqué tantas guerras? Defendamos radicalmente el derecho que tenemos de ser moderaros y en éste grupo está la mayoría. En nuestras manos, en nuestras decisiones, está cambiar la historia.
MODERADOS DEL MUNDO: UNÁMONOS Y DEFENDAMOS RADICALMENTE NUESTROS DERECHOS.

No es una broma, se aceptan adhesiones

No hay comentarios:

Publicar un comentario